La piel sensible puede manifestarse en cualquier biotipo cutáneo, es por eso que se deberá seleccionar el producto de higiene, hidratación, brumas descongestivas y cremas antiedad, que mejor se adapten a los requerimientos de cada caso.

Pueden manifestar sensación de incomodidad, como calor, ardor y rojeces. Debemos evitar el “shock térmico”,  los cambios bruscos de temperatura, el frío excesivo y la acción del viento alteran el manto hidrolipídico que protege nuestra piel.

Controlar y evitar que estos síntomas se instalen es fundamental para mantener  la salud de nuestra piel.

La rosácea es una dematopatía inflamatoria de desarrollo gradual y progresivo. Se localiza en la región medio facial.

Cuando esta rojez (eritema) se hace persistente, y aparecen dilataciones capilares (telangiectasias), estamos en frente a una rosácea en su primer estadio.

Si el cuadro avanza y no es tratado a tiempo, se observará una fase inflamatoria, la piel se verá engrosada y aparecerán  pápulas y pústulas;  ya en etapas más avanzadas  puede presentarse en la nariz (rinofima),  en mentón,  en el lóbulo de las orejas y en la parte del pabellón auricular (otofima).  También puede afectar a uno o ambos ojos.

 

Factores desencadenantes:

 

 

 

 

 

 

Te recomendamos acercarte para el debido diagnóstico de tu piel, además  de elegir el tratamiento más adecuado también recibirás la recomendación de los productos que generen un cambio efectivo y visible en tu piel.

Consultas y turnos al 223 451 4439 o 223 693 1859. Olavarría 2938 1B